
Una campaña de captación de socios para COPADE construida con los códigos de la alta tecnología financiera: psicología inversa, terminología fintech y disrupción visual corporativa.
Abandonamos la estética de ONG amable y el paisaje forestal triste. Adoptamos el lenguaje visual de una terminal de bolsa: cortante, urgente, premium.
Tres decisiones de fondo sostienen toda la campaña.
No se pide caridad, se exige capital. El donante pasa de sujeto compasivo a inversor con criterio — y eso cambia por completo quién se siente interpelado.
OPA ciudadana, junta de accionistas, dividendo humano. El vocabulario del mercado financiero, aplicado al impacto social, genera fricción productiva.
Negro grafito, verde neón, tipografía masiva. Un código estético que ninguna ONG española está usando hoy — máxima diferenciación en un sector saturado de verdes pastel.
A partir de aquí la campaña habla con dos audiencias y las llama por su nombre. Cada una entra por su puerta, pero alimenta la misma operación de rescate.
Personas a título individual. Entran solas, deciden solas: alta directa en la landing, 10 € al mes, sin intermediarios.
Empresas. Pagan 250 € al año como Colaboradoras y, además, pueden apadrinar a su plantilla a 10 € al mes por persona.
La campaña no cambia. Lo que cambia es la puerta de entrada: en vez de perseguir un socio a la vez, cerramos un acuerdo y entran todos los que ese acuerdo activa.
Las empresas ya reservan partida para responsabilidad social. No competimos por presupuesto nuevo: competimos por uno que ya existe y busca dónde ir.
Una reunión con Recursos Humanos puede convertirse en decenas de Socios el mismo mes. El coste de adquisición por persona se desploma frente a la captación individual.
El Colaborador no dona: activa a su plantilla. A cambio recibe un sello verificable que sí puede enseñar en su memoria de sostenibilidad — no una factura de donativo.
Tres tarjetas, tres verdades incómodas. Así se lee la cuenta de resultados de un Socio de COPADE.
Tu capital financia la auditoría técnica sobre el terreno. Cada m³ certificado bajo Madera Justa es espacio arrebatado a la deforestación ilegal.
Pérdida voluntaria absoluta. Cero dividendos para tu cuenta. No compras para especular: compras el blindaje de la economía rural frente a la especulación.
Inyección directa de liquidez. Tu cuota mensual garantiza precios mínimos estables y condiciones dignas para cooperativas y pymes locales.
El resumen económico de la operación, leído como un dashboard de inversión.
Pieza a pieza, la misma estrategia aplicada a cada formato.
Cuatro ejecuciones listas para Instagram y Facebook Stories: el manifiesto, la llamada a sumarse, el valor que defendemos y el precio de entrada.




La tarjeta convierte la cuota en un objeto de estatus, no en un recibo. Nadie enseña un ticket de donación — pero sí una tarjeta negra.
La imagen invierte el estereotipo del activista: un ejecutivo que interviene el sistema desde dentro, no que renuncia a él.
COPADE anuncia el lanzamiento de «Capitalismo de Rescate», rompiendo con el modelo tradicional de caridad del tercer sector. La organización abre su «junta de accionistas sociales» a cualquier ciudadano dispuesto a aportar 10 € al mes.
Si buscas una ONG tradicional para desgravar y olvidarte del mundo, borra este correo. Esto es una OPA ciudadana: 0% de retorno financiero, 100% de retorno en dignidad.
[ COMPRAR MIS ACCIONES · 10 €/MES ]
Cuatro piezas para que el equipo comercial cierre el acuerdo y RRHH lo active internamente.
Presupuesto ajustado: empezamos por los canales propios, sin coste de medios, y sumamos los que requieren inversión en una segunda fase.
Empezamos por lo que no cuesta y no depende de nadie. Cada fase financia el argumento de la siguiente.
Es el posicionamiento más diferenciado que puede tener COPADE hoy en el tercer sector español. Nadie más está ahí.
El tono puede chirriar en la base de socios actual, más tradicional. Y «capitalismo» es una palabra que algunos leerán en contra, no a favor, de la causa.
Lanzar en paralelo dos pieles: esta, agresiva, para captación fría en digital y prensa — y una variante con los colores reales de COPADE para el boletín y la base actual, mismo mensaje, menos ruptura visual.